Últimamente está surgiendo un tipo de turismo nuevo: el turismo tribal. Es algo muy criticado, pero todo depende del punto de vista desde el que se mire. Se trata de convivir con tribus nativas del país al que visitas. Por ejemplo, si vas a Kenya o a Tanzania, existe una mínima oportunidad de vivir la vida que tienen los Maasai. Así que si quieres saber cómo viven antes de ir, ya sea porque estás planeando un viaje a estos países o porque de verdad te interesa cómo es el estilo de vida de estas tribus, sigue leyendo. Te prometemos algo interesante.
Hay que tomarse con calma una decisión tan importante como realizar un viaje a África. Es un continente distinto, desconocido, aunque lleno de cultura y experiencias nuevas. Aún así, puede dar un poco de respeto hacer un viaje tan largo, y enfrentarse a cosas nuevas. De todas formas, te lo recomendamos, porque será algo inolvidable.

Un nuevo tipo de turismo
En los últimos años, han salido por televisión distintos realities que tratan de la convivencia entre dos culturas distintas: una procedente de Europa, en un hábitat como el de una tribu africana. Aparte del entretenimiento que supone, hay que reconocer la gran experiencia social que supone algo así. Y ahora está al alcance de todo el mundo, no sólo para aquellos que participan en un programa de televisión. Aún así, lo mejor es conocer un poco la tribu, así que te vamos a explicar unas cuantas cosas básicas de los Maasai.
Los Maasai viven en la región semi-árida del Valle del Rift de Kenya y Tanzania, tradicionalmente son una tribu muy orgullosa de su origen y por lo tanto muy independiente, con características únicas que las destacan del resto de las tribus africanas.
Ellos viven del ganado, por lo cual no cultivan la tierra y dependen de una economía monetaria, proporcionada por el comercio de la carne, leche y subproductos de esta actividad que desempeña un papel central en la vida de los Maasai, que conocen el termino de la riqueza en función de la cantidad de ganado que se posea, dándole poder dentro del ámbito de la tribu.
En estos días los Masai se han adaptado a un estilo de vida más sedentario, lo cual les ha cambiado su dieta, viéndose obligados a comprar productos de cultivados, pasando a depender de ellos, cuando en la antigüedad siempre se consideraron un pueblo superior a los agricultores, a los que sometían.
Sus tradiciones a pesar de los cambios que han tenido que superar y adaptar, se mantienen intactas, representando un fuerte compromiso social.
Los hombres Maasai son ante todo guerreros que se dedican a la protección de su tribu, su ganado y sus tierras de pastoreo, su pelo lo hace imponentes en altura, visten una manta roja marcada (shuka) muy vistosa y característica, los niños Maasai pasan por una ceremonia de circuncisión en la edad de 14 años y a continuación son destinados tradicionalmente a pasar hasta 8 años cuidando el ganado lejos de sus aldeas, convirtiéndose así en guerreros a su regreso a la aldea, estando listos para casarse.
Las mujeres Maasai son responsables de todas las tareas domésticas, que incluye la construcción de sus hogares, casas que están hechas de barro, palos, hierbas, estiércol de vaca y orina, así como también obtienen la leche de las vacas, recogen el agua (una pesada y ardua tarea), cocinan y cuidan de los niños.
La apariencia de ellas es tan impresionantes como la de los hombres altas, delgadas, con grandes collares y largo pelo trenzado, son las favoritas de los turistas para tomarles fotos en sus vacaciones.


