A una hora de camino desde Karatu se llega a la orilla norte del lago Eyasi, un lago alcalino que se extiende unos 75 km. al suroeste. Hacia el nordeste podemos ver las tierras altas del cráter, hacia el oeste, tras unos riscos, las llanuras del Serengeti. Las fuentes de agua dulce del nordeste del lago hacen que crezca la hierba donde habita una variada vida animal que incluye leopardos, hipopótamos, diferentes clases de monos, aves, flamencos, cigüeñas y pelícanos.
Hace unos 100 años, cuando los guerreros Masai llegaron a las zonas de Ngorongoro y Serengeti, los Datoga y otros indígenas bosquimanos que vivían allí se vieron forzados a dirigirse hacia el sur. Muchos hicieron del lago Eyasi y sus cercanos bosques su hogar. En los claros del bosque junto al lago hay varios campamentos. Éste es un sitio especial para los amantes de la aves, y para todos aquellos que quieren hacer una interesante visita a las tribus Datoga y Hadzabe.
Los miembros de la tribu Hadzabe son bosquimanos, los últimos cazadores y recolectores de África oriental que prácticamente no han cambiado su hábitos en los últimos 10.000 años. Su número se reduce paulatinamente y se calcula que sólo quedan 1000 Hadzabe, con sólo 20 grupos en los alrededores del lago Eyasi. La visita a la aldea es altamente interesante, pudiendo interactuar con ellos al salir a recolectar y cazar a primera hora de la mañana. Los Hadzabe son una tribu nómada que vive en cabañas muy precarias hechas de ramas y en las que prácticamente sólo entran en caso de lluvia ya que prefieren dormir al raso aprovechando que la brisa de la noche ahuyenta a los mosquitos. Los campamentos son utilizados durante unas pocas semanas, hasta que la caza en la zona escasea, momento de mover el campamento a otra zona en las proximidades del lago. Los Hadzabe son monógamos y sus grupos están formados por varias familias, cada una de ellas con 4 o más hijos. Éstos, desde ya muy pequeños aprenden a cazar y ganarse el alimento diario. Aunque su lenguaje, que incluye chasquidos con la lengua parece emparentado con el de otros grupos de bosquimanos del sur de África, genéticamente están más cerca de los pigmeos de las selvas del Congo.
La dieta de los Hadzabe se basa principalmente en la miel y en la carne de pequeños animales (pájaros, ardillas…) durante la época seca y pequeños antílopes (dik diks, gacelas, cebras…) en época de lluvia, cuando la caza es abundante. Si el animal cazado es muy grande en lugar de llevarlo al poblado, el poblado se traslada al lugar de la caza. Esta dieta se ve complementada con raíces, tubérculos y frutos que recogen las mujeres de la tribu. Prácticamente no tienen relación con otras tribus de la zona, excepto con los Datoga con los que intercambian caza por flechas y lanzas. La caza se lleva a cabo a primera hora de la mañana y última hora de la tarde, pudiendose acompañar a alguno de los grupos de la aldea para lo que hay que moverse rápido a través de zonas de arbustos. La caza se lleva a cabo con arco y flechas que se preparan para la ocasión. Si hay previsión de cazar animales más grandes las flechas tienen puntas metálicas envenenadas. Si la idea de la caza no nos resulta atractiva, la alternativa es quedarse con las mujeres en el poblado y recoger frutos y raíces.
Los miembros de la tribu Datoga son, al igual que los Masai, pastores. Pueden poseer hasta 500 cabezas de ganado, entre vacas y cabras, animal éste último sagrado para la tribu. Se dedican además a la forja de puntas de flecha, lanzas y adornos que intercambian con los Hadzabe. Datoga quiere decir «los hombres», aunque los vecinos masai los denominan «Mangati, los enemigos». Es una tribu polígama en la que cada hombre tiene 3 o 4 mujeres; cada una de ellas tiene su propia casa dentro del poblado y suelen compartir la vida de forma amistosa. La base de su alimentación es la leche, ya sea líquida como prefieren los hombres o batida o cuajada en forma de mantequilla, como prefieren las mujeres, y la harina de maíz, alimento que han incorporado hace poco tiempo a su dieta por contacto con otras tribus que lo cultivan en la zona. Hombres y mujeres comen por separado, haciéndolo las mujeres en el interior de sus casas y los hombres en el exterior. Las casas, construidas con barro, ramas y excrementos de vaca tienen planta rectangular, con una habitación grande y otra más pequeña que hace la función de dormitorio – cocina – despensa. La cama es muy básica y utilizan pieles de cabra como mantas. Los Datoga tatúan círculos alrededor de los ojos y en los párpados creyendo que en caso contrario los niños quedarán ciegos. Los hombres visten de forma parecida a los masai, con mantas de colores rojizos. Las mujeres prefieren las faldas de piel de cabra con tiras de cuero de colores. Además lucen todo tipo de pulseras metálicas y con cuentas de colores.
En los meses de Abril y Mayo, la carretera de acceso al lago puede estar en mal estado por las lluvias.


